El caso es que he vuelto a usar mi viejo portátil y me he ido encontrando cosillas que dejé aparcadas para publicar en el bog, entre ellas algunos posts que me alegro de no haber colgado *momentos moñas que prefiero olvidar*. Sin embargo me encontré con este que puede estar interesante, y que guardo desde hace años en una carpeta *lo he transcrito de una revista física*. A ver qué os parece:
El caso es que la práctica totalidad de los españoles asumen como ciertas unas ideas que no lo son. Y todo ello, debido a lo influenciables que son ante las opiniones provenientes de ciertos medios y de ciertas personas que, consciente o inconscientemente, consideran infalibles. Y estos últimos aprovechan la circunstancia para imponer sus propias ideas. Eso tiene un nombre: MANIPULACIÓN.
Se ha manipulado al pueblo desde el principio de los tiempos, con un solo objetivo: alcanzar el poder. Se ha repetido hasta la saciedad que un partido, de repente, es de una determinada posición ideológica, cuando en realidad sigue los mismos dictados de siempre. Se ha insistido en que un grupo tiene móviles políticos cuando en realidad es una vulgar banda mafiosa. Se ha manipulado, se manipula y se manipulará. Pero el orgullo individual de cada ciudadano le impide reconocer que está siendo controlado, y niega sistemáticamente que exista tal manipulación.
¿Cómo luchar contra ella? Aparte de educar a los ignorantes (la famosa “evangelización”), lo mejor que podemos hacer es evitar ser manipulados.
¿Y cómo se hace eso? Planteándoselo todo. No aceptes cualquier dogma o verdad absoluta que se te imponga. Reflexiona sobre ellas y saca tus propias conclusiones. Plantéate lo que dice tu sociedad, lo que dicen tus padres, tus amigos, tus líderes, tus dioses. Plantéate lo que dice este artículo y, sobre todo, plantéate tus propias creencias. Vacía tu mente de todos los juicios y condicionamientos previos que has adquirido desde tu infancia y conviértete en un ser humano verdaderamente libre. Ésta es la auténtica independencia, y no e marcharte de casa de tus padres más tarde o más temprano.
Los poderosos necesitan un rebaño controlado. Si tú no escapas de él, no serás otra cosa que un borrego. Y los pastores seguirán en su puesto, moviendo los hilos del mundo a su antojo. ¿Es que vamos a permitirlo?
Autor: Raven, revista Minami, allá por el año 2002.

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